En el día de muertos, honramos a aquellos que amamos y que ya no están entre nosotros.
Como bien dijo Gabriel García Márquez, la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido, frase que este día muerto llega como anillo al dedo. En diferentes partes del mundo cada 2 de noviembre se llenan del colorido de las flores y la algarabía de los mariachis
El día de muertos es una tradición muy arraiga a las raíces latinoamericanas principalmente en México donde es toda una fiesta para recordar a quienes emprendieron el viaja a la tierra de los muertos, al menos así nos presento la idea la famosa película de PIXAR COCO.

Cuando nadie te recuerda en el mundo de los vivos desapareces de este mundo, le llamamos la muerte final. (Coco)
Esta celebración para recordar a los familiares fallecidos surgió de una mezcla única de tradiciones indígenas y cristianas después del siglo XV. Esta tradición Hispanoamérica de raíces precristianas que fue moldea por los evangelizadores del imperio romano.

El Día de Muertos se ha ido extendiendo a algunos países de Sudamérica, pero es en México donde más arraigada y es más espectacular esta gran celebración. Aunque se conoce poco de estas celebraciones y por lo que se sabe no tenían muchos parecidos con la actual, sí que estaban presentes algunos elementos centrales del Día de Muertos, como la costumbre de colocar un altar con ofrendas a los difuntos. Sin embargo, mientras que en la actualidad la comida tiene un papel protagonista, las ofrendas de la tradición mexica eran muy variadas e incluían también ropa, mantas, algodón o perfumes, entre otros.

En la actualidad esta celebración ha dado paso a la creatividad de niños, adultos y ancianos quienes se disfrazan de la Catrina mexica para representar iconos de la cultura mexicana, la música propia de la festividad no puede faltar, los alebrijes que según la tradición son quienes guía a los espíritus en su paso por la tierra de los muertos.

Unos de los elementos infaltables de la gastronomía esta época es el pan de muertos, un ejemplo del mestizaje gastronómico, por su mezcla de torta de maíz que ofrecían a los mexicanos a los difuntos y de un producto europeo que antiguamente formaba parte de las celebración de Todo los Santos, conocido como el pan de ánimas ( un panecillo dulce con diversas variantes).

El pan de muertos o de ánimas era uno de los alimentos centrales en la liturgia cristiana por su asociación con el cuerpo de Cristo, por ello su significativa presencia en esta festividad dedicada a los difuntos.















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